Sostenibilidad: el compromiso de BBVA por un mundo más verde e inclusivo

0
143
BBVA repartirá mañana martes un dividendo bruto de 0,08 euros por acción en efectivo a cuenta del ejercicio de 2021, lo que supone que repartirá 533 millones de euros.

Por su parte, los clientes, los mercados y la sociedad en su conjunto, no solo esperan que las grandes compañías creen valor, sino que también esperan que contribuyan de manera positiva a la sociedad. En particular, que el desarrollo económico al que contribuyen con su actividad sea inclusivo.

En 2019, BBVA llevó a cabo un proceso de reflexión estratégica para seguir profundizando en su transformación y adaptarse a las grandes tendencias que están cambiando el mundo y la industria financiera e incorporó la sostenibilidad como una de sus seis prioridades estratégicas, poniendo el foco en la lucha contra el cambio climático y el crecimiento inclusivo.

Acompañar a los clientes en la transición energética frente al cambio climático y apostar por el crecimiento inclusivo son los dos ejes del grupo en materia de sostenibilidad.

El impulso de BBVA a la financiación sostenible arrancó en 2007 cuando participó en la primera emisión de un bono verde cuyo emisor fue el Banco Europeo de Inversiones (en adelante, BEI), un año después, la gestora del plan de pensiones de empleados en España fue la primera en el mercado en firmar los Principios de Inversión Responsable.

En 2018, BBVA presentó su Compromiso 2025 para contribuir a la consecución de los ODS y a los retos derivados del Acuerdo de París sobre el clima. Desde entonces, el Grupo avanza en el desarrollo de esta prioridad, integrando la sostenibilidad de forma transversal en la gestión y procesos internos y también en la relación con los clientes y otros grupos de interés. En este proceso destacan hitos recientes  como la aprobación de la Política General de Sostenibilidad, la creación de la Oficina Global de Sostenibilidad (GSO, por sus siglas en inglés, Global Sustainability Office) o la publicación del primer informe TCFD del Grupo.

El 4 de diciembre de 2018 tuvo lugar la firma del Compromiso de Katowice. BBVA se unió a ING, BNP Paribas, Société Générale y Standard Chartered en un compromiso conjunto para ajustar sus carteras de préstamos a los objetivos marcados en el Acuerdo de París contra el cambio climático. En una carta abierta dirigida a los líderes mundiales y jefes de Estado reunidos en la 24º Cumbre climática de las Naciones Unidas en Katowice (Polonia), estas entidades se comprometen a financiar y diseñar los servicios financieros necesarios para apoyar a los clientes en la transición a una economía baja en carbono.

El 22 de septiembre de 2019, BBVA firmó junto a otros 206 bancos los Principios de Banca Responsable, un marco de 6 principios para ayudar a cualquier banco a alinear su estrategia con los objetivos de la sociedad, que gestiona más de 53 billones de dólares en activos y representa más de un tercio del sector bancario mundial. Los Principios de Banca Responsable están impulsados por la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI) con el objetivo de  plantar cara a los desafíos de la emergencia climática y la sostenibilidad a los que se enfrenta la sociedad actual.

También en dicha cumbre del clima, celebrada en Nueva York en esos días , BBVA se incorporó al Compromiso Colectivo para la Acción por el Clima (Collective Commitment to Climate Action). Es una iniciativa promovida por UNEP FI que supone un importante paso de cara a trabajar como una auténtica coalición global. En su día y en opinión de los expertos fue el hito más ambicioso del sector financiero con respecto al clima. Fue firmado por 36 bancos.

En 2020, BBVA crea la Oficina Global de Sostenibilidad como unidad responsable de impulsar y coordinar las iniciativas de sostenibilidad en el Grupo. Cuenta con el apoyo de los máximos responsables ejecutivos de las distintas áreas del banco a nivel global y local. La GSO (por sus siglas en inglés) ha establecido con estos responsables reuniones periódicas de revisión de las diferentes líneas de trabajo con el objetivo de acelerar la ejecución de las mismas y garantizar el alineamiento entre las distintas unidades del Grupo.

En julio de 2021, BBVA da un nuevo impulso a su estrategia al elevar la sostenibilidad al máximo nivel ejecutivo de la organización y crea el área global de Sostenibilidad, que está liderada por Javier Rodríguez Soler. En palabras de Carlos Torres Vila, presidente del Grupo, “Esta nueva área global de negocio dará un impulso definitivo a nuestro liderazgo en sostenibilidad y a la prioridad estratégica de ayudar a nuestros clientes en su transición hacia un futuro sostenible”.

El 21 de abril de 2021, BBVA se convierte en uno de los 43 miembros fundadores de la alianza bancaria de cero emisiones netas (Net-Zero Banking Alliance: NZBA, por sus siglas en inglés). Los bancos de esta alianza internacional se comprometen a que todas sus carteras de crédito y de inversión sean neutras en emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 como fecha límite, en línea con la ciencia y los objetivos más ambiciosos del Acuerdo de París. Además, el impacto directo de su actividad también tendrá que ser neutro, algo que BBVA ya ha conseguido en 2020.

Las finanzas en la transición sostenible

La lucha contra el cambio climático supone una de las mayores disrupciones de la historia, con consecuencias económicas extraordinarias, a las que todos los actores de nuestro entorno (gobiernos, reguladores, empresas, consumidores y sociedad en general) tienen que adaptarse. El cambio climático y la transición hacia una economía baja en carbono tienen implicaciones relevantes en las cadenas de valor de la mayoría de los sectores productivos, y pueden requerir inversiones significativas en numerosas industrias. Sin embargo, los avances tecnológicos en torno a la eficiencia energética, las energías renovables, la movilidad eficiente o la economía circular suponen también una fuente de nuevas oportunidades.

BBVA es consciente de que tenemos por delante una década (en virtud del Acuerdo de París, el objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 40 % hasta 2030 con respecto a las de 1990) crucial para hacer una transformación como sociedad en la que la banca desempeña un papel clave ayudando a personas, empresas e instituciones a acometer la transición hacia un mundo más verde e inclusivo.

Consciente del destacado papel de la banca en la transición hacia un futuro sostenible a través de su actividad de financiación y asesoramiento, BBVA se ha comprometido a alinear paulatinamente su actividad conforme a los objetivos marcados en el Acuerdo de París y ayudar a los clientes en dicha transición.

Para BBVA son prioritarios los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en los que puede tener un mayor impacto positivo aprovechando el efecto multiplicador de la banca, por lo que pretende acompañar a sus clientes con un doble foco en Acción Climática y Crecimiento inclusivo.

Así, en Acción Climática entran en la hoja de ruta del Grupo acciones destinadas a fomentar la eficiencia energética, la economía circular y la reducción de la intensidad de carbono. Y en términos de Crecimiento Inclusivo, movilizar inversiones hacia infraestructuras inclusivas y fomentar el emprendimiento y la inclusión y salud financiera.

Transparencia y compromiso en la divulgación de información no financiera

BBVA anunció los avances en su estrategia frente al cambio climático con la publicación de su política de sostenibilidad y su primer informe sobre los riesgos y oportunidades del cambio climático de acuerdo al estándar del Grupo de Trabajo de Divulgaciones Financieras sobre el Clima (TCFD, Task Force Climate-related Financial Disclosure, en sus siglas en inglés).

En noviembre de 2020, BBVA ha publicado su primer informe TCFD, que  refleja dichos progresos en la incorporación del riesgo climático en la gestión de todos los negocios de BBVA y el compromiso de la entidad para acompañar a sus clientes hacia un futuro más sostenible. Las recomendaciones del grupo TCFD están impulsadas por el Consejo de Estabilidad Financiera (‘Financial Stability Board’) con el objetivo de orientar a las empresas a la hora de gestionar e informar sobre riesgos y oportunidades de negocio relacionados con el cambio climático.

Los ratings de sostenibilidad miden el desempeño de las empresas en materia ESG y determinan su presencia en los índices de sostenibilidad. Así, la permanencia y posición en estos índices bursátiles depende de la demostración de los progresos constantes en cuestiones de sostenibilidad de las compañías, e influyen en la elegibilidad de dichas empresas en las carteras de inversión.

BBVA participa anualmente en los principales análisis de sostenibilidad, que realizan las agencias de rating no financiero. En base a las evaluaciones obtenidas en estos análisis, las empresas son elegidas para formar parte en los índices de sostenibilidad.

Algunos de los índices más reconocidos son el Dow Jones Sustainability Index (DJSI), el FTSE4Good o los índices MSCI ESG. En 2020, BBVA ha obtenido la primera posición entre los bancos europeos en el DJSI, que mide el desempeño de las mayores compañías por capitalización bursátil en materia económica, ambiental y social. A nivel mundial, el Grupo ha ocupado la segunda posición, consiguiendo la máxima nota (100 puntos) en los apartados de inclusión financiera, reporting medioambiental, reporting social, ciudadanía corporativa y filantropía, salud y seguridad laboral; estrategia fiscal y ‘policy influence’. Así, BBVA ha alcanzado una puntuación global de 87 puntos, 5 puntos más que en 2019.

BBVA ha sido incluido, por cuarto año consecutivo, en el Índice de Igualdad de Género de Bloomberg (Bloomberg Gender-Equality Index), mejorando la nota de 72,32% a 77,29%, lo que supone un reconocimiento a su apuesta para crear entornos de trabajo de confianza, en los que estén garantizados el desarrollo profesional y la igualdad de oportunidades de todos los empleados con independencia de cuál sea su género.

Compromiso 2025: el objetivo de financiación sostenible de BBVA

En 2018, BBVA presentó su Compromiso 2025 para alinear progresivamente su actividad con el Acuerdo de París. En el capítulo de financiación sostenible, BBVA ha alcanzado 50.154 millones de euros a cierre de diciembre de 2020. Esto supone lograr la mitad de su objetivo de financiación sostenible previsto para el periodo 2018-2025 (100.000 millones de euros), un año antes de lo previsto. El ritmo de crecimiento en la financiación de este tipo de operaciones sostenibles por parte de BBVA supone un 33% más de lo planeado.

El ‘Compromiso 2025’ de BBVA está basado en tres líneas de actuación: financiar, integrar e involucrar.

  1. Financiar: BBVA se compromete a movilizar 100.000 millones de euros en financiación verde, infraestructuras sociales y agroindustria sostenible, emprendimiento e inclusión financiera.
  2. Gestionar los riesgos ambientales y sociales asociados a la actividad del Banco, para minimizar sus potenciales impactos negativos directos e indirectos.
  3. Involucrar a todos los grupos de interés para impulsar de forma colectiva la contribución del sector financiero al desarrollo sostenible.

La transición hacia una economía baja en carbono tienen implicaciones relevantes en las cadenas de valor de la mayoría de los sectores productivos, y pueden requerir inversiones significativas en numerosas industrias. Sin embargo, los avances tecnológicos en torno a la eficiencia energética, las energías renovables, la movilidad eficiente o la economía circular suponen una fuente de nuevas oportunidades para todos.

En este contexto, BBVA ha definido un conjunto de valores, principios, criterios recogidos en la Política de Sostenibilidad del Grupo para conseguir crear valor de manera sostenida para los accionistas, empleados, clientes y para el conjunto de la sociedad.

Acción climática: la contribución de BBVA para frenar el calentamiento global

Tal y como destaca el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando y son un 50% superiores al nivel de 1990. Además, el calentamiento global está provocando cambios permanentes en el sistema climático, cuyas consecuencias pueden ser irreversibles si no se toman medidas urgentes ahora. Conforme establece el ODS 13 de la Agenda de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, para limitar el calentamiento a 1,5°C, las emisiones mundiales de CO2 deben disminuir en un 45% entre 2010 y 2030, y alcanzar el cero alrededor de 2050.

En este contexto, BBVA ha incorporado la acción climática como uno de los pilares que sustentan su estrategia de sostenibilidad con el objetivo de movilizar los recursos oportunos para gestionar el desafío del cambio climático y abordar los ODS relacionados con este reto.

Para entender el aumento de las temperaturas y la concentración de gases de efecto invernadero (GEI) hay que analizar la evolución de la actividad productiva de la humanidad. Uno de los factores que más contribuyen al calentamiento global es el incremento de las concentraciones de GEI (gases de efecto invernadero) generados directamente por la actividad humana, sobre todo por las emisiones derivadas de la producción de energía de origen fósil.

BBVA, neutro en emisiones netas en 2050

En la Junta General de Accionistas celebrada el 20 de abril de 2021, el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, anunciaba el compromiso de la entidad de convertirse en neutro en carbono en 2050.

BBVA se ha incorporado, como uno de los 43 miembros fundadores, a la alianza bancaria de cero emisiones netas (Net-Zero Banking Alliance: NZBA, por sus siglas en inglés). Los bancos de esta alianza internacional se comprometen a que todas sus carteras de crédito y de inversión sean neutras en emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 como fecha límite, en línea con la ciencia y los objetivos más ambiciosos del Acuerdo de París. Además, el impacto directo de su actividad también tendrá que ser neutro, algo que BBVA ya ha conseguido en 2020.

Mediante esta alianza, cada banco se compromete a fijar metas intermedias de descarbonización para 2030 en línea con el objetivo de cero emisiones netas en 2050. A finales de este año -y tras anunciar que dejará de financiar el carbón-, BBVA completará sus planes y objetivos en los sectores más intensivos en emisiones de CO2: petróleo, gas, automoción, siderurgia, cemento y transporte.

BBVA deja de financiar el carbón

En marzo de 2021, BBVA se comprometía a reducir a cero su exposición a actividades relacionadas con el carbón, dejando de financiar así a empresas en esas actividades, antes de 2030 en los países desarrollados y antes de 2040 en el resto de países en los que está presente. Esta decisión, recogida en la actualización del Marco Medioambiental y Social de BBVA, está alineada con la propuesta del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), consistente en limitar la subida de las temperaturas a un máximo de 1,5ºC y con la ambición de conseguir una economía neutra en carbono en 2050.

BBVA dejará de financiar aquellos clientes cuyas actividades basadas en carbón representen más del 5% de sus ingresos. Las empresas que superen este umbral solo podrán recibir financiación para proyectos de energías renovables y sostenibles. La definición del umbral está en línea con el criterio de Science-Based Target Initiative, una iniciativa que propone una aproximación metodológica para fijar objetivos de descarbonización basados en la ciencia.

El Marco Medioambiental y Social de BBVA establece líneas rojas claras de financiación a determinados sectores  con un mayor potencial de impacto ambiental y social, así como los de mayor exposición en la transición a una economía baja en carbono: energía, minería, infraestructura, agroindustria y defensa.

BBVA apuesta por el hidrógeno verde y limpio en Europa

BBVA se ha adherido a la Alianza Europea del Hidrógeno Limpio, organismo que pretende fomentar la extensión y el desarrollo en el uso del hidrógeno verde para una Europa neutra en carbono en 2050. BBVA es el único banco español en esta alianza, impulsada por la Comisión Europea. Esta alianza trabaja para que el hidrógeno limpio (también conocido como verde) sea accesible en toda la UE y promueve el establecimiento de un mercado de hidrógeno verde que contribuya al crecimiento económico y creación de empleo.

Riesgos asociados al cambio climático

El aumento de las temperaturas en la Tierra provoca efectos de magnitudes que no están claras todavía, lo que añade un grado adicional de incertidumbre. Se hace evidente que la respuesta más racional es intentar mitigar el incremento de las temperaturas mediante la adopción urgente de políticas globales, planificadas en su implementación, predecibles y creíbles.

En este proceso, BBVA ha establecido una clasificación que divide sus riesgos en: físicos, que son consecuencia directa del cambio climático provocados o favorecidos por los fenómenos meteorológicos extremos y el potencial daño físico a los activos de la entidad a largo plazo; y de transición, que son aquellos riesgos consecuencia del viraje hacia una economía baja en emisiones de carbono (como los cambios legislativos, variación de patrones de consumo, etc.), que implican la incorporación del cambio climático a la planificación de riesgos del negocio. 

BBVA ha incluido el cambio climático en su evaluación anual de riesgos y ha incorporado la sostenibilidad a su Marco de Apetito de Riesgo. Para ello, ha desarrollado una taxonomía interna de riesgos de transición para clasificar sectores en función de su sensibilidad al riesgo de transición, e identifica así métricas a nivel de cliente.

Impacto directo de la actividad del Grupo BBVA

Aunque por el tipo de actividad que desempeñan, los bancos no son grandes emisores directos de CO2 en comparación con otros sectores (1,02% de las emisiones en Europa, según Eurostat), BBVA se ha propuesto reducir el impacto de su actividad sobre el medioambiente como parte de su estrategia para luchar contra el cambio climático e impulsar el desarrollo sostenible. Así, a través del Plan Global de Ecoeficiencia (PGE), y en línea con los objetivos marcados en su Compromiso 2025 sobre cambio climático, BBVA se ha convertido en neutro en carbono en 2020 en relación a los impactos ambientales directos de sus operaciones y ha anunciado que también lo será en cuanto a los impactos indirectos (sus clientes) en 2050.

BBVA cumple su objetivo de ser neutro en emisiones de carbono en 2020

En paralelo a la reducción de emisiones, BBVA anunció, en el marco de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP 25) en 2019, la incorporación de un precio interno a las emisiones de CO2 que además generen un impacto positivo a las comunidades locales donde se desarrollan.

BBVA ha compensado toda la huella de carbono con proyectos mitigadores de CO2, que además generan un impacto positivo en las comunidades locales donde se desarrollan. Así, el banco ha compensado 120.562 toneladas de CO2 durante 2020 en siete proyectos en países en los que opera. Es un avance más en el marco de su compromiso de alinear su actividad al Acuerdo de París y reducir emisiones, tanto directas como indirectas.

Además, en el caso de España y Portugal, el 100% de la energía consumida  es ya de origen renovable; y en México, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Perú y Turquía alcanza ya un porcentaje representativo, contribuyendo a que el dato del Grupo esté en un 65% de consumo de energía renovable. En Turquía, Uruguay y España se ha apostado también por la autogeneración de energía renovable en los edificios, mediante la instalación de placas fotovoltaicas y termosolares.

La estrategia del Plan Global de Ecoeficiencia (PGE) de BBVA se desarrolla en tres ámbitos: reducción del impacto directo, concienciación de los empleados y compensación de la huella de carbono.

BBVA ha batido todos los objetivos de su Plan Global de Ecoeficiencia en el periodo 2016-2020 y su huella ambiental presenta unos datos muy positivos con respecto a 2019. Un 65% de la energía que consume en sus instalaciones procede de energías renovables, superando ampliamente el objetivo para 2020, que era un 48%.

Con independencia del impacto que la crisis de la Covid-19 haya podido tener en los indicadores ambientales, la huella ambiental del Grupo presenta unos datos muy positivos con respecto al año anterior, con reducciones del 58% en emisiones de CO2 (según el método market based), del 9% en consumo de electricidad, del 6% en consumo de agua y del 42%  en  papel (todos  ellos  por  persona).

Eficiencia de los edificios corporativos gracias a la inteligencia artificial y los algoritmos ‘verdes’

BBVA ha renovado y ampliado las certificaciones de los Sistemas de Gestión Ambiental basados en la Norma ISO 14.001 en Argentina, Colombia, España, Perú, Uruguay, México y Turquía. Un total de 80 edificios y 1.034 sucursales cuentan con esta certificación. Asimismo, 21 edificios y 10 oficinas del Grupo cuentan con la certificación LEED de construcción sostenible, entre los que se encuentran las principales sedes del banco en España, México, Estados Unidos, Argentina y Turquía. De todos ellos, hay cuatro que han recibido la más alta categoría de certificación, LEED Platino, reconociendo así el esfuerzo de BBVA por tener los mejores estándares ambientales y energéticos en sus edificios.

Reducir el impacto de su actividad sobre el medioambiente es uno de los objetivos de la estrategia de BBVA para luchar contra el cambio climático e impulsar el desarrollo sostenible. Con este objetivo se optimiza también el diseño y construcción de las sedes corporativas del Grupo, como el complejo Ciudad BBVA (Madrid) que actualmente consume al año entre un 12% y un 15% menos que cuando se inauguró en 2015, evitando así la emisión de  1.430 toneladas de CO2 anuales.

Fuente:www.bbva.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here